LA FUNDACIÓN XAVIER DE SALAS


La Fundación Xavier de Salas
se propone estatutariamente el estudio y la difusión de las relaciones históricas entre Extremadura y América. Este propósito responde a la conciencia de la importancia de dichas relaciones y la oportunidad de su estudio detenido, Al mismo tiempo la Fundación pretende hacer una contribución al esfuerzo general por lograr que en Extremadura se realicen actividades de investigación avanzada. El campo de la investigación sociológica, histórica y antropológica es el más acorde a la tradición cultural de la región. Finalmente también desea la Fundación superar la distancia entre el trabajo académico y el público en general. Las experiencias realizadas hasta ahora, como la exposición de Culturas del Amazonas en 1987 y de Religiosidad Popular Brasileña en 1990, confirman la gran demanda de iniciativas que experimenta nuestra región. El apoyo a la investigación se completa con el deseo de contribuir a la formación de nuevos investigadores y al mismo tiempo realizar una actividad de difusión.
La Fundación es la culminación de la actividad iniciada en 1969 por Carmen y Xavier de Salas en Trujillo. La Asociación de Amigos de Trujillo que fundaron, permitiría salvar una parte importante de la villa de la ruina. Posteriormente quisieron hacer una aportación permanente a la ciudad, acorde a la significación histórica de ésta. De ahí, la decisión de establecer en 1981 la Fundación. La localización de ésta en la villa de Trujillo, es decir, en el barrio antiguo de la ciudad, permite que sus actividades se beneficien de y subrayen el carácter emblemático de esta ciudad en la historia Iberoamericana. El hecho de que el actual rango socioeconómico de la ciudad no esté en consonancia con su importancia histórica, propicia paradójicamente la imagen que ha adquirido de ciudad de vocación cultural.

El Convento de La Coria. El Convento de San Francisco el Real, conocido popularmente como el Convento de la Coria, donado a la Fundación por sus fundadores Carmen y Xavier de Salas al constituirse ésta, fue en sus orígenes un convento de la orden franciscana. En las ruinas de la iglesia aún puede apreciarse el motivo ornamental de la orden. Se encuentra situado sobre las murallas de la ciudad, al lado de una de las puertas de la misma, de la que partía el camino que conduce a la ciudad de Coria. A ello responde su nombre actual. Debe señalarse la importancia del paisaje que desde él se domina, pues constituye cabal expresión de la pobreza del medio y la dureza de la vida campesina en una región que tradicionalmente ha sentido vocación viajera y militar.
 La restauración y rehabilitación del Convento de la Coria fue iniciada por Carmen y Xavier de Salas en 1970. Los trabajos aún continúan, mientras que otras rehabilitaciones se han iniciado y terminado en la villa de Trujillo con relativa celeridad. La dificultad de recuperar un edificio inicialmente del siglo XV y durante muchos años abandonado, y la necesidad de contar con financiación para esta labor, determinó que sólo a partir de 1980 se pasó de la penosa fase de desescombro y reforzamiento de cimientos a la rehabilitación efectiva del edificio.

La recuperación del edificio ha constituido algo más que el esfuerzo por lograr una sede digna para las futuras actividades de la Fundación. Se trata de un aspecto más del esfuerzo que marcan los estatutos de la Fundación por recuperar el pasado. Por ello, si bien el edificio restaurado ha de adaptarse a las exigencias de la vida moderna, se ha querido que refleje la tradición arquitectónica y artesana de la que ha surgido. Ha sido posible llevar a cabo una restauración importante contando con las técnicas de albañilería, cantería, herrería, y en menor grado, de carpintería que se ha utilizado secularmente. Estos trabajos además han permitido poner a salvo numerosas piezas rescatadas de derribos que, de lo contrario, se hubieran perdido, y que incorporándose al Convento de la Coria ocupan un lugar acorde a su importancia estética e histórica.

Una mirada al plano que acompaña este texto permite apreciar las funciones que han sido asignadas a las distintas partes del edificio. La planta baja con las salas del museo y el salón de actos en la primera, están destinadas a actividades que comportan la presencia de público. Para la organización de actos públicos, es fundamental la iglesia, pues en ella los visitantes y asistentes tienen un lugar de encuentro. En algunas ocasiones, cuando las condiciones climatológicas lo han permitido, se han celebrado actos en la iglesia misma que tiene grandes condiciones acústicas.

Las salas de la planta baja A, E, C, están dedicadas al museo didáctico cuyos objetivos comentaremos más adelante. Se puede incorporar a esta función la sala D que ya está totalmente terminada.
En la planta baja se encuentra también la sala E totalmente terminada para seminarios y que eventualmente puede albergar los medios audiovisuales que el museo llegue a poseer.

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En la planta intermedia se halla el salón de actos que incluye un magnífico conjunto de arcos que aún existían cuando se inició la rehabilitación del edificio. La capacidad de la sala es de 250 personas sentadas, aunque esta cifra se podría aumentar de prescindirse del estrado que se ha instalado en la cabecera de la misma ( 14).

Asimismo, en esta planta se hallan dos dormitorios con sus respectivos servicios (11 y 13), un salón (12), un comedor que se puede utilizar también para reuniones (10) y finalmente una pequeña cocina que se completa con la acabada recientemente en el anejo (9). Estas últimas dependencias, que normalmente no están abiertas al público, corresponden a otras funciones de la Fundación: la acogida de estudiosos que desean trabajar en Extremadura y que podrán utilizar las instalaciones del Convento de la Coria durante su estancia como lugar de residencia y en parte, al menos, de trabajo. Esta función del edificio se completa con la biblioteca (16), la nueva biblioteca (15) así como el ala destinada a clases (17).


Actividades de la Fundación. A) Difusión de las relaciones históricas de Extremadura con América y apoyo de la vida cultural extremeña.

En principio la intención de los fundadores era ofrecer a Extremadura una institución fundamentalmente académica. Pero muy pronto se apreció la conveniencia de preocuparse simultáneamente de la difusión al gran público de las cuestiones que interesaba a la Fundación. Efectivamente resulta evidente la existencia de un número creciente de personas que desean consagrar su tiempo libre a la cultura. El proceso de transformación económica y social que se ha intensificado en el último decenio, determina que se vea en la cultura un cauce para satisfacer inquietudes y aficiones nuevas. Los ya mencionados éxitos de la exposición de Culturas indígenas del Amazonas constituye una confirmación espectacular de esta apreciación, pero no son las únicas ni ala larga las más significativas. Son más importantes los 12.000 visitantes anuales que nos visitan. Creemos que el museo de La Coria es la realización más significativa de la Fundación en este terreno. Consta de 50 paneles distribuidos en tres salas que relatan distintos aspectos de los viajes de descubrimiento, del encuentro de los españoles con las culturas autóctonas y de las nuevas culturas que surgen a partir de este encuentro. La intención del equipo de especialistas que realizaron los paneles fue fundamentalmente:

a) Relatar con rigurosa exactitud unos hechos históricos fundamentales de forma que pudieran resultar accesibles al gran público.
b) Valorar, ante todo, la dimensión cultural de estos encuentros como lo más significativo, aún cuando no se desconozca su dimensión militar y política.
c) Subrayar la existencia, antes de la llegada de los españoles, de culturas autóctonas de un alto grado de desarrollo.
d) Lograr la mayor veracidad histórica utilizando como textos de las ilustraciones, en muchos casos escritos de los propios protagonistas, tanto españoles como indígenas.

El museo, en cambio, prácticamente carece de objetos; Sólo mencionaremos aquí el busto y la reproducción de la calavera de Francisco Pizarro que la Universidad de Florida donó en 1986 a la Fundación. Se trata de una reconstrucción forense realizada a partir de la calavera recientemente descubierta en la Catedral de Lima y que permite apreciar con gran aproximación las verdaderas facciones del español.

Por otra parte, también debe destacarse que los locales públicos del Convento de La Coria han estado a la disposición de personas e instituciones solventes, con intereses afines a los de la Fundación, que hayan necesitado utilizarlos. Citaríamos en este punto a la Real Academia de Extremadura, la Oficina Extremadura Enclave 92, el Centro de Iniciativas y Turismo, que ha organizado en los últimos años los Coloquios Históricos Extremeños, la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura, «Arquetur», y organizaciones ciudadanas de Trujillo. Desde 1993 comenzaron también la acogida de estudiantes de Estados Unidos. Actualmente la Fundación recibe estudiantes de Charleston College de Carolina del Sur, University of New Mexico, y Highlands University de Nuevo Mejico.

A partir de 1996 ha iniciado sus actividades la Universidad Popular «La Coria» en Trujillo. Se trata de una institución independiente de la fundación, que tiene pactada con esta el uso de los locales e infraestructura para el desarrollo de sus actividades. Las universidades populares imparten cursos para adultos que les permiten adquirir conocimientos necesarios para ocupar nuevos puestos de trabajo o sencillamente aumentar su cultura general. Con ello también la fundación pretende atender alas necesidades culturales de la ciudad.

Actividades de la Fundación.
B) La creación de la infraestructura de un centro de investigación. El objetivo más importante de la Fundación es el apoyo y el fomento de la investigación. Este apoyo no puede consistir en la financiación de proyectos, salvo en casos excepcionales y en grado muy pequeño. Sin embargo, sí cabe la gestión con otras instituciones de fuera de Extremadura para apoyar la realización de proyectos aportando una infraestructura fundamental.

1. El Convento de la Coria como lugar de trabajo de estudiosos: El primer servicio que puede realizar y ya está realizando la Fundación consiste en aportar su local para reuniones científicas. Además se prevé ofrecer locales de residencia. Se tienen dos habitaciones terminadas y en el futuro se espera acabar un ala que incluye cuatro habitaciones más. Se pretende facilitar la venida a Extremadura de estudiosos en temas extremeños, no sólo para facilitar investigaciones sobre la región, sino para conseguir el contacto con jóvenes investigadores extremeños que podrían encontrar un cauce para comunicar sus respectivas investigaciones y apoyarse mutuamente en ellas.

2. La consolidación de un centro de información histórica: Biblioteca y archivo. Al mismo tiempo, es importante que la Fundación ofrezca unos medios al estudioso que faciliten sus investigaciones y sobre todo una biblioteca en la que si no se puede encontrar necesariamente las obras más especializadas, al menos puedan hallarse las de referencia y de carácter general que puedan tener para él utilidad. En la actualidad la Fundación cuenta con un fondo de cerca de 8.000 volúmenes, resultado de donaciones o adquisiciones que en lo sucesivo pretende ampliar.

3. Ediciones La Coria: Hasta comienzos de 2005 han aparecido 35 volúmenes de trabajos realizados en el Convento de La Coria, muchos de ellos publicados por Ediciones La Coria.

Actividades de la Fundación. C) Promoción de proyectos de investigación: La Fundación pretende además colaborar en el desarrollo de programas de investigación sobre los temas hispanoamericanos y extremeños que la interesan. Por ello ha intervenido de manera activa en el desarrollo de programas de investigación como De Palabra y Obra, Músicas para el Encuentro de dos Mundos, Conversaciones Académicas Hispano Alemanas, Conversaciones Académicas Hispano Francesas y Primer Encuentro académico entre Extremadura y Nuevo México. Dichos programas han contado con el respaldo de varias instituciones nacionales e internacionales (Comisión Nacional del V centenario, Universidad Autónoma de México, Herzog August Bibliothek de Wolfenbüttel, entre otros) y han sido ocasión de la firma de convenios de colaboración con Junta de Extremadura, New York State University at Albany y University of New México, además de la Universidad de Extremadura.

2007